Resumen
Entre las múltiples obras patrocinadas o promovidas por Don Juan de Palafox y Mendoza, Obispo de Puebla, y más tarde de Osma, destaca el conjunto del retablo mayor de la Catedral novohispana de Puebla, en el que seleccionó W1 proyecto, unos artistas y un programa iconográfico. En una traza encargada a Martínez Montañés, reformada en aquellas tierras para incorporar por primera vez en Nueva España la columna salomónica, se incluyeron pinturas y esculturas cuidadosamente elegidas para estar en consonancia con la advocación de la Capilla, llamada de los Reyes, por representar el patronato regio de los Monarcas españoles en ese tipo de templos. Los santos elegidos, todos ellos de sangre real, vienen a ser ejemplos concretos o espejos de virtudes para el Rey, en consonancia con otros escritos del polifacético Obispo-Virrey
