Resumen
Se trata de una silla de montar de la Colección personal de Carlos V que se conserva en la Real Armería. Es una silla bridona de rúa, decorada muy al gusto del Renacimiento, pintada y dora da al claroscuro en un intento de imitar los antiguos bajorrelieves de los apliques metálicos de otras piezas, como pueden ser sillas, escudos o armaduras
