Resumen
La victoria española en San Quintín, de la que el cardenal Granvelle da repetida cuenta en su correspondencia otoñal del año 1557 (cfr. RB II/2549), forzó un nuevo orden en Europa que quedaría ratificado por el tratado de paz de CateauCambrésis [Haan 2010]. España, a costa de Francia, se alzaba con una hegemonía política y territorial que duraría un siglo, hasta que un nuevo tratado de paz, el de los Pirineos (7 de noviembre de 1659) revirtiera la situación.
