Resumen
Nihil tomen aeque oblectauerit animum quam amicitia
fidelis et dulcis. SENECA, De tranquillitate animi 7,3.
Ninguna diferencia más acusada entre el presente y el pasado que el uso del verbo ser para referirse a alguien: pasar del "es" al "era" es uno de los ejercicios más penosos a que debemos sometemos: Francisco Tomás y Valiente, Paco, era mi amigo entrañable, ya no lo es. Es un corte brusco que se impone sobre una continuidad: Valencia, Salamanca, Madrid, ininterrumpida durante años y años, cuyo comienzo no recuerdo, aunque me queda la memoria del resto. Verdad es que, en contraste con lo que sucede en la esfera pública, yo nunca diré "fue".
