Resumen
No es nada sencillo ser uno de los mayores estudiosos del propio siglo y continuar investigando con el mismo tesón, empeño tal vez más difícil en el caso de una mujer. Pero para unos pocos elegidos, la del intelecto es una juventud eterna: Lotte Hellinga pertenece a esta estirpe. Ella es, indiscutiblemente, uno de los historiadores del libro más representativos de nuestro tiempo gracias a su capacidad genial de análisis, observación, síntesis y creatividad, virtudes capaces aún de sorprendernos en su madurez por la inagotable viveza de su inteligencia.
