La intención y los límites de este libro caben en unas palabras de la editora, María José Vega, que cito con una adición necesaria para el lector y una omisión que en nada perjudica al interés de la cita: «Bajo el magisterio de Gigliola Fragnito y bajo la divisa de este verso de Belli [«Li libbri nun zò rrobba da cristiano / fijii, pe ccarità, nnu li leggete»] que sentencia el extrañamiento entre cristianismo y lectura, se reunió en San Millán de la Cogolla, en marzo de 2009, un grupo de investigadores de España, Francia, Portugal, Reino Unido, Bélgica e Italia [...] La perdurable asociación de la lectura con el pecado y el delito (y la idea de que el libro estorba, de algún modo, la fe) procuró el hilo conductor del encuentro, que propuso el análisis de la culpa y del miedo del lector en la Europa de la Contrarreforma, con especial atención a España e Italia» (pág. 10).