Resumen
Jurista, teólogo y bibliófilo, Antonio Agustín es una de las figuras clave del humanismo español, no solo por la importancia de su actividad teológica, primero al servicio de Su Majestad en el Tribunal de la Rota en Roma (1544-1564) y después, como obispo de Lérida (1559) y arzobispo de Tarragona (1576), sino también desde el ámbito del derecho, disciplina en la que se había formado en las universidades de Salamanca, Bolonia y Florencia y a la que contribuyó con el estudio de las fuentes y la recuperación de los textos legales romanos transmitidos de modo fragmentario.
