Resumen
Si la collatio codicum es tarea irrenunciable para el filólogo, no lo es menos el cotejo de ejemplares múltiples para el bibliógrafo empeñado en fijar la descripción paradigmática, the ideal copy, de cada edición. Esta labor, minuciosa e ingrata, a veces se ve compensada con sorpresas como la ofrecida por un ejemplar del Libro de albeiterí-a de Francisco de la Reina, impreso en Burgos por Felipe de Junta en 1564, conservado en la Real Biblioteca, que nos permite discriminar dos ediciones hasta ahora no diferenciadas y, a la vez, aclarar algunas referencias confusas acumuladas por una tradición bibliográfica renuente a acudir a la siempre segura comprobación de visu.
